PPWR: OBLIGACIONES SOBRE LA EVALUACIÓN PARA LA MINIMIZACIÓN DE LOS ENVASES

20.10.2026
Compartir en

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases (PPWR) introduce nuevos requisitos destinados a reducir la cantidad de envases y residuos de envases generados en la Unión Europea.

En un artículo anterior analizamos las principales obligaciones que deberán asumir las empresas, entre ellas la evaluación de conformidad, la elaboración de la documentación técnica y la Declaración UE de Conformidad.

Pero cumplir con el PPWR no significará únicamente disponer de la documentación adecuada. Uno de los grandes retos para los próximos años será poder demostrar técnicamente que cada envase está optimizado y que no utiliza más material del necesario para cumplir correctamente su función.

REDUCCIÓN AL MÍNIMO DEL PESO Y VOLUMEN DE LOS ENVASES

El artículo 10 del PPWR establece que, a más tardar el 1 de enero de 2030, el fabricante o importador deberá garantizar que los envases introducidos en el mercado estén diseñados de forma que su volumen y su peso se reduzcan al mínimo necesario para garantizar su funcionalidad, teniendo en cuenta tanto la forma como el material del que está fabricado el envase.

Además, el cumplimiento de este requisito deberá quedar demostrado dentro de la documentación técnica del envase.

¿CÓMO DEBE REALIZARSE ESTA EVALUACIÓN?

El Anexo IV del PPWR establece los criterios que deberán tenerse en cuenta para determinar el peso y volumen mínimos necesarios. La evaluación deberá considerar los siguientes aspectos:

  • Protección del producto: el envase debe seguir protegiendo adecuadamente el producto frente a daños, deterioro, humedad, oxígeno, luz, contaminación u otros factores que puedan afectar a su calidad.
  • Procesos de fabricación de envases: cualquier reducción debe continuar siendo compatible con los procesos de fabricación, llenado, cerrado y acondicionamiento.
  • Logística: deben mantenerse las prestaciones necesarias durante el transporte, manipulación, almacenamiento y paletización.
  • Funcionalidad del envase: el envase debe continuar cumpliendo correctamente la función para la que ha sido diseñado, aspectos como recerrabilidad o facilidad de vaciado son relevantes, entre otros.
  • Requisitos de información: debe existir espacio suficiente para incluir toda la información obligatoria, instrucciones, códigos y elementos necesarios de identificación.
  • Higiene y seguridad: la optimización no puede comprometer la seguridad del usuario, del consumidor ni del producto envasado, es necesario garantizar aspectos como la estanqueidad y la seguridad en el uso del envase, sin elementos cortantes, por ejemplo.
  • Requisitos legales: el envase y el producto envasado deberán continuar cumpliendo con toda la legislación aplicable.
  • Contenido reciclado, reciclabilidad y reutilización: la reducción de material debe analizarse también teniendo en cuenta los objetivos de circularidad establecidos por el propio PPWR.

Esto último es especialmente relevante: el envase más ligero no siempre será necesariamente el mejor diseño. El propio Reglamento reconoce que, en determinados casos, mejorar la reciclabilidad, incorporar material reciclado o posibilitar la reutilización puede justificar un cierto incremento de peso o volumen.

¿QUÉ DEBERÁ QUEDAR DOCUMENTADO?

La evaluación del peso y volumen mínimos deberá estar explicada en la documentación técnica.

Entre otros aspectos, deberá incluir:

  • El resultado de la evaluación, incluyendo el cálculo del peso y volumen mínimo necesarios.
  • Para cada uno de los criterios anteriores, la identificación del requisito de diseño que impide seguir reduciendo el envase.
  • La metodología utilizada para determinar estos límites.
  • Los resultados de ensayos, estudios, modelizaciones u otras evidencias técnicas.
  • La investigación sobre las posibilidades de reducción dentro del mismo material de envase.

Por tanto, no se tratará únicamente de reducir peso o volumen, sino de poder justificar técnicamente hasta dónde puede optimizarse cada envase sin comprometer su funcionalidad.

¿ESTÁN TUS ENVASES PREPARADOS PARA 2030?

La fecha puede parecer todavía lejana, pero evaluar el peso y volumen mínimos de un portfolio completo de envases requiere recopilar información de múltiples proveedores, analizar diferentes categorías de packaging, identificar datos pendientes y, cuando se detecten oportunidades, desarrollar y validar nuevos formatos.

Además, algunos proyectos de reducción pueden requerir ensayos industriales, estudios de transporte, pruebas de estabilidad o procesos de homologación que no pueden realizarse de forma inmediata.

Por este motivo, empezar a evaluar ahora el parque de envases permitirá disponer del tiempo necesario para identificar, priorizar y validar las mejoras antes de 2030.

¿QUÉ OFRECE REPAQ?

Desde REPAQ podemos ayudarte a realizar la evaluación de tus diferentes categorías de envase, analizar su grado de optimización frente a los requisitos del PPWR y establecer un plan de acción adaptado a las características de tu portfolio.

Top